Profes transformadores en medio de la adversidad

 

por Diana Catherine Cely*

La crisis sanitaria vivida en el mundo la primera mitad del año ha dejado un sinfín de experiencias, unas fueron gratas otras no tanto, las cuales han develado la recursividad de los seres humanos. La educación, junto a otros contextos, se vio invitada a generar cambios al interior de sus sistemas para continuar con el proceso de enseñanza y aprendizaje. Como lo propone Paulo Freire (2010) “[la educación] es una tarea que requiere, de quien se compromete con ella, un gusto especial por querer bien, no solo a los otros sino al propio proceso que ello implica” (p. 26).

A manera de ejemplo, el testimonio de esta edición está a cargo de Noé Vargas, licenciado en español y literatura, especialista en tecnología educativa, magíster en gestión educativa y rector de la Institución Educativa Luis Carlos Galán ubicada en la comuna 4 de Soacha, en altos de Cazucá.

Diana: ¿qué proyectos se están llevando a cabo en el colegio en alianza con la Universidad Santo Tomás?
Noé: en este momento, en el marco del Programa de Escuelas Protectoras de la Universidad y a través del Centro de Proyección Social presente en el barrio Santo Domingo, hay una estrategia muy útil incorporada dentro de los protocolos de flexibilización curricular y de reingeniería pedagógica. Con esta logramos encontrar unos aliados muy importantes y conseguir seis practicantes en formación de psicología, los cuales nos están apoyando en dos frentes. El primero es solucionar las marcadas dificultades de conexión que tienen, para lo cual, muy diligentemente con nuestra orientadora escolar, se elaboraron unos guiones de intervención telefónica a partir del diagnóstico que como institución tenemos. Los estudiantes contactaron a estas familias para conocer sus posibilidades y dificultades de recursos tic, y cuáles son esas barreras que no han permitido a nuestros estudiantes acceder a los recursos pedagógicos. Porque esta (la emergencia sanitaria) es una situación que ocurrió de repente, totalmente inesperada y genera una situación de incertidumbre para las familias, las cuales se preguntan qué va a pasar. También hemos buscado que los mismos estudiantes tomasinos logren llegar como institución a otros estudiantes en busca de una llamada de tranquilidad y solución. Así las cosas, el objetivo ha sido trabajar con estudiantes con problemas de conectividad y, también, con dificultades de vulnerabilidad emocional, además se busca la atención a los estudiantes con necesidades educativas especiales. En este sentido se crearon unos lineamientos para que ellos, desde sus procesos formativos, nos ayuden a darles unos tips muy básicos, partiendo de la flexibilización curricular, que implica incorporar los saberes cotidianos de los estudiantes y reconocerlos como parte de su formación. Se hace un acompañamiento al asesoramiento académico para que el niño no esté solo con su diagnóstico y, de pronto, con el desconocimiento de su cuidador.

Sobre el segundo aspecto, veníamos trabajando con unas estudiantes de la Facultad de Ingeniería Ambiental, pero nos detuvimos por cuestiones del confinamiento. Digamos que el objetivo grande es reducir el consumo de energía eléctrica con la instalación de energía solar y eólica. Una o dos semanas antes del confinamiento habían llevado unos aparatos de medición que me parecieron muy curiosos, pero por la cuarentena no ha sido posible su instalación. Entonces ellas están un poco impacientes, pero primero está la salud, tenemos que esperar y ya con las medidas correspondientes y con la aprobación de la ciencia y el Gobierno podremos asistir al colegio.

A grandes rasgos estos son los dos elementos con los que estamos trabajando. En términos generales destaco la asistencia psicosocial, que se transformó positivamente de acuerdo con esta situación. Para esta semana esperamos un informe de los resultados. En el tema de apoyo al Proyecto Ambiental Escolar (prae), lo que te contaba, ya estábamos casi en el punto de la instalación de los instrumentos de medición.

D: ¿cómo están trabajando, de manera particular ustedes en el colegio, con esta emergencia sanitaria? Porque claro, esto no solo acarrea los inconvenientes de conectividad, sino que de fondo existen otras problemáticas
N: sí, esta emergencia visualizó algo que sabíamos, pero que de pronto no habíamos querido entender, y son las muy serias problemáticas de conectividad y de manejo de recursos tic. No solo esto, sino también las dificultades económicas que tienen las familias. Sin embargo, nos hemos dado cuenta que las familias y los niños en realidad se encuentran muy interesados y ligados a la escuela, porque nos extrañan y nos buscan, esto es realmente conmovedor, eso en la parte emocional. En la parte pedagógica, ha sido un proceso de reinvención total, porque como te decía: esto fue algo súbito, inesperado, entonces todos, no solo en la institución, sino en el ámbito general nos vimos obligados a buscar soluciones. Nosotros emitimos unas guías y empezamos a ver algunas dificultades en la primera entrega, no sabíamos cuál era el mejor medio para realizar las entregas, si a través de la página web o de correos en las casas.

D: ¿una página web propia del colegio?
N: sí, una página del colegio. Cuando difundimos la página veíamos que la gran mayoría de estudiantes y familias no tenían computador, ni conectividad. Eso nos obligó a utilizar guías en físico, pero con estas guías encontramos un problema y era que las familias que tienen hasta cinco o seis estudiantes en una misma casa, con once o doce asignaturas, cada uno con diez páginas, fotocopiar eso se volvía un tema insostenible. Claro, cada estudiante tenía que fotocopiar alrededor de sesenta páginas. Entonces nos estábamos volviendo una carga más para la familia. Esto nos obligó a realizar un diagnóstico, primero en cuanto a cómo se encuentra la posibilidad de acceso a los recursos; entonces, a lo largo de este proceso nos detuvimos y esto nos permitió establecer que, de nuestras familias, el 85 % decían que harían el esfuerzo de adquirir las guías en físico, pero que no fueran tantas; luego empezamos a ver la posibilidad del WhatsApp, pero menos del 5 % decían tener acceso a internet, al computador y a correo electrónico. Descubrimos que en primaria había un desconocimiento de la estructura del correo electrónico total, era una cosa de locos.

Finalmente, hicimos el diagnóstico y surgieron dos estrategias: masificar el uso del WhatsApp de una forma muy pedagógica y el uso de guías en físico. Esto en paralelo a unas directivas del Ministerio de Educación Nacional, en específico la directiva cinco y nueve, las cuales establecen algo que nosotros ya habíamos descubierto y es que no podemos castigar la pobreza, no podemos atropellar a las familias de nuestros estudiantes; entonces el Gobierno nacional, a través de esa directiva, anunció la llegada de unos recursos para que con base en toda esa realidad pudiéramos llegar a las familias, para superar esas dificultades de conectividad.

Nosotros hicimos todo un proceso de reinvención del cual me siento muy orgulloso, porque logramos, para la segunda entrega de guías, trabajar con diferentes estrategias: primero contextualizar y flexibilizar el tema de las guías, y que no sea un ejercicio plano de “venga le entrego estas hojas y vea a ver cómo lo resuelve”, sino que hicimos un paso importante de flexibilización y contextualización. Así, pasamos a trabajar las guías integradas para que no se dificulte el acceso a la información, sino que puedan encontrarla en sus mismos hogares, al preguntarle a los abuelitos y a los padres, y así ejercer un ejercicio pedagógico familiar.

Pero insistimos a la Secretaria de Educación, a la Alcaldía, para que le pongan atención a esta situación. No puede quedarse en: “tan bonitos, preguntándole al abuelito”, sino que la tecnología tiene que llegar allá, tienen que poner zonas wifi en sitios de vulnerabilidad donde hayan problemas de conectividad, como la comuna 4. Me decía un funcionario: “pero dígame dónde es que no hay internet”, y yo le decía: “en ninguna parte”. En los 37 barrios que impactamos nosotros hay problemas de conectividad, es que no hay ni siquiera redes de servicio público, no hay telefonía fija, la señal de celular es muy mala en estos sectores, no hay ni siquiera banda ancha. Entonces, de algún modo, es interesante el servicio de flexibilización y contextualización que hemos hecho, pero también es importante visibilizar que la administración municipal y nacional tienen que llegar con recursos, con tecnologías, y priorizar este tema.

Pero bueno, hablando de lo institucional como tal, entonces ¿en qué estamos ahorita? Estamos básicamente generando unos protocolos, primero, para lograr institucionalizar los criterios con los que el docente produce sus guías y que estas sean integradas, contextualizadas y focalizadas para aprovechar esta fuente de información testimonial que se tiene y no se dependa solo de la conectividad por internet. Entonces, los maestros elaboraron unos protocolos para la elaboración de las guías y unas estrategias para la difusión de estas. Aprovecharon lo que arrojó la encuesta, que es: masificar el uso del WhatsApp, no solo para enviar estas guías, sino también para facilitar el retorno de estas al enviar los protocolos de desarrollo y la retroalimentación y así buscar que el maestro no solo llegue con una serie de guías, sino que se aprovechen sus ventajas, se envíen videos explicativos y tutoriales. Esto ha sido muy significativo, el hecho de que el niño vuelva a ver a su maestro genera emociones de afectividad que uno ni siquiera espera.

También hemos desarrollado cambios en cuanto a los criterios de evaluación, pues les hemos dicho a los maestros: “vean, vamos a darle prioridad a la parte actitudinal, a la parte de la intención, del propósito, ir más allá del desarrollo correcto de las guías”. Entonces modificamos unos criterios para darle un peso importante a esta parte y a la parte disciplinaria como tal. Esta semana estamos trabajando en unos indicadores que den cuenta de unos procesos y valores más específicos, a grandes rasgos esto es lo que venimos desarrollando con el tema de las guías.

D: yo escucho lo que me cuentas y me parece que estas problemáticas, que no son nuevas, se visibilizan, pero también me doy cuenta de la riqueza que existe en los hogares. Es decir, el reencuentro de la familia y el apoyo que el niño recibe de ellos. Para las familias esto no es ajeno, yo creo que más aún en este contexto y las condiciones de precariedad en las que ellos se encuentran. y, no es por romantizar la pobreza, ni romantizar las deficiencias, no se trata de eso, es decir, que le ayude el abuelito no implica que el Gobierno se quede de brazos cruzados, pero yo creo que sí hay que rescatar cómo se han movilizado estas familias y sus niños en la contingencia.
N: totalmente de acuerdo. Yo creo que de algún modo se debe minimizar ese grado de estigmatización tan fuerte que hay sobre el sector y su población, porque es realmente muy conmovedor escuchar a una madre de familia que le dice: “es que no entiendo cómo hacer este ejercicio, no tengo los materiales para hacer esta maqueta, es que no tengo para comprar el papel crepe”. Hay que ofrecerles cualquier tipo de alternativas porque, en esencia, lo que importa es que construyan conocimiento. Al maestro también le ha servido mucho para valorar a la familia, valorar su aporte, porque digamos que la escuela invisibiliza esta situación, pero detrás de un estudiante que llega un poco desaliñado, hay un acudiente que trata de hacer lo mejor posible. También esto es un llamado para ser una mejor escuela, pero sobre todo tener unas mejores administraciones, yo creo que esto es fundamental.

D: ¿has visto algunas ventajas en la situación que estamos viviendo?
N: yo creo que son muchísimas y de todo tipo. Lo primero, dentro del marco de flexibilización y los criterios de evaluación, aprendimos que se debe evaluar una nueva dimensión dentro de los boletines y es el tema de apoyo familia en el hogar. No con la intención de darle garrote a la familia, sino de reconocer su valor, reconocer el esfuerzo, el apoyo más allá del producto final y felicitarlos, y en los casos que no se da, invitarlos a propiciar ese apoyo. Yo he descubierto un lado que a veces uno en el rol de directivo no ve, y es el tema de la fragilidad humana Y es que somos muy vulnerables, puede ser que como mi familia está bien, yo desconozca las dificultades que están pasando los estudiantes y sus familias, y, entonces, en mi rol de querer hacer muy bien mi trabajo asumo unas exigencias radicales. Yo he visto, en mí, en primer lugar, y en los demás maestros una sensibilidad que se ha despertado, un cariño hacia los estudiantes. Maestros que ya no me escriben para darme quejas, sino preocupados por los estudiantes y sus situaciones en busca de soluciones. Entonces el maestro adquiere un rol más humano con un discurso más cercano, no solo de evaluar, sino más bien de solidaridad y, si eso lo pudiéramos mantener hasta que volviéramos a la escuela, retornaríamos siendo mejores seres humanos, con más empatía. Yo creería que esto va a mejorar los niveles de empatía entre el docente y el estudiante. Yo esperaría que eso fuera la gran ventaja que se da.

Yo creo que también en las familias se ha generado mucha más unión. Yo recibo fotos de familias compartiendo su tiempo, realizando actividades en grupo y uno dice: “genial”. Eso es un criterio de evaluación mucho más válido que si aprendió las tablas o no. Ojalá todo esto sean nuevos aprendizajes, ojalá que todo esto llegue a la escuela cuando volvamos.

D: ¡ojalá! Me hablas de lo que dicen los estudiantes, lo que dicen los padres de familia y la posición de la institución, pero ¿qué dicen los docentes?
N: bueno, en términos generales, se despertó el sentido de responsabilidad. Las primeras semanas de cuarentena eran de mucha prevención, ya que no hubo muy buena recepción frente a las indicaciones que se daban. Digamos que había un enclaustramiento del maestro en cuanto a su autonomía para manejar sus clases: “yo veré cómo evalúo”. Y resulta que esta situación de la cuarentena obligó a los maestros a adaptarse a unas condiciones generales muy particulares y adaptar sus metodologías. Entonces, la escuela se ha repensado y en ese sentido ha cambiado mucho ese chip. La gran mayoría de docentes son muy conscientes, lo reflejan en las reuniones, realizan sugerencias, se ha vencido en gran parte esa postura y se ha cambiado para lograr construir entre todos. Y prueba de esto es que hoy, por ejemplo, estaba revisando unas guías integrales y me parecía genial, cuando indicaban en las guías que los estudiantes le preguntaban a un familiar cómo era el barrio antes. Creo que nos comunicamos más ahorita que estamos en aislamiento que antes. En ese sentido creo que ha mejorado bastante.
También creo que para todos ha sido mucho más difícil el trabajo, mucho más absorbente, también he visto el lado humano de los maestros, el maestro que tiene que estar pendiente del trabajo, de la casa, de los hijos y, de pronto, de la maestría. Y eso les pasa a todos, unos que decían: “me tocó aprender a cocinar, me tocó aprender a hacer otro tipo de cosas”, y eso es mucho más positivo. Los maestros entramos a tener más empatía y más capacidad de diálogo. No sé qué va a pasar después de esto, no sé si la escuela vuelve a su causa normal. Ojalá no, porque esto da cuenta de algo que debería ser fundamental y es que al final de todo este proceso se generan una cantidad de memorias. Ojalá no nos olvidemos que estuvimos tres o seis meses reinventándonos y repensándonos, para que no dejemos de lado y conservemos muchas de estas cosas tan buenas que nos ha dejado.

D: frente a eso que mencionas, la última pregunta, ¿qué retos tendrá el sistema educativo después del confinamiento?
N: pues quedan muchas cosas, muchos aprendizajes que deben convertirse en retos. Lo primero abrir la posibilidad de superar lo disciplinario, es decir, una cosa es que en tiempos normales se habla mucho de la integralidad, de la transversalidad, de la evaluación formativa y procesual, que no se ha logrado aplicar como parte del discurso diario. Entonces un gran reto es eso, ojalá volver y trabajar con la flexibilidad y las libertades que nos dio esta cuarentena. La escuela debe ser un sitio menos esquemático, menos caracterizado por horarios. Muchos maestros han aprovechado esto y han favorecido la interacción, el juego y el diálogo.
Otro reto que me parece fundamental es fortalecer el vínculo afectivo y efectivo entre la familia y la escuela. Tuvo que haber una emergencia como esta para vincular a las familias como nunca. Se ha logrado un lado muy solidario y eso ha sido muy positivo. Ojalá se mantenga, porque a veces la misma escuela por sus dinámicas nos obliga a ser una escuela de puertas cerradas, donde hay unos horarios de atención y se cierran situaciones de interacción y construcción colectiva. Ya al interior de las escuelas nos tuvimos que sentar y pensar mucho, habrá que ver cómo el sistema educativo se piensa y repiensa, y se definen unas políticas educativas de reintegración, eso sería fundamental.

D: sí, eso es lo más importante. El esfuerzo de pensar la escuela en estos tiempos, para que estos meses no hayan pasado en vano. Y te escucho y me parece maravilloso, porque creo que esto hace pensar en una escuela diferente desde los padres de familia, los docentes, los rectores, los coordinadores, es decir, todo el mundo pensando realmente qué queremos para los estudiantes, y bueno, que lindo que se esté haciendo y ojalá estos esfuerzos valgan la pena. Los felicito, yo sé que han hecho un esfuerzo con el corazón.

Referencias
Freire, P. (2010). Cartas a quien pretende enseñar. Siglo XXI.

*Diana Catherine Cely es docente del Departamento de Humanidades y Formación Integral, investigadora y miembro del Instituto de Estudios Socio-Históricos Fray Alonso de Zamora.

 

Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la Universidad Santo Tomás.
Revista Sol de Aquino. ISSN 2744-8487 (En línea) Número 19 (enero-junio de 2021)

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Sol de Aquino

Es una publicación interdisciplinar de carácter divulgativo, que nace en el año 2003 y tiene como propósito visibilizar ante la comunidad tomasina y la población en general, las experiencias derivadas de las actividades universitarias de la USTA y ligadas a las reflexiones sobre Sociedad y Ambiente.

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